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Troovelers que han estado en Berlín

Holocaust Denkmal

Descripción

Holocaust Denkmal es un lugar de visita obligatoria para turistas de Berlín.

A escasos metros de este lugar encontramos Wandervogel Gedenktafel.

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Este memorial a los judíos exterminados por el régimen nazi alemán es una parte importante del Berlín actual, tanto por su simbología como por el gran número de turistas que atrae. Es una obra controvertida, que no ha estado exenta de polémica desde su construcción y que no deja indiferente a ningún visitante. Y quizá es normal la polémica pues el monumento no hace sino recordar un hecho reciente del que la población y estado alemanes se avergüenzan. Para ellos es una manera de disculpa pública por una gran mancha en el pasado de su país. Para los demás es el recuerdo de una barbarie mundial con epicentro en esta ciudad.  La idea de la creación de un memorial al holocausto surgió de la periodista Lea Rosh, que en 1989 creó un grupo para recaudar dinero y sugerir la construcción. Fue tal el apoyo que el Bundestag, el parlamento alemán, aprobó la creación del proyecto. El diseño salió a concurso en 1994. La única condición requerida era que su coste no superase los 15 millones de los antiguos marcos alemanes, unos 7 millones y medio de euros. Se enviaron un total de 528 propuestas y en 1995 un jurado constituido por arquitectos, diseñadores urbanos, políticos e historiadores entre otros, hicieron las cribas hasta seleccionar, ya en 1997, la propuesta de Peter Eisenman, arquitecto judío norteamericano. Las únicas modificaciones que sufrió el proyecto original fueron para poder anexionarle un museo, ahora llamado Punto de Información, y el número de columnas estimadas, que en principio era muy inferior.  La extensión que ocupa el monumento es 19.000 metros cuadrados donde se levantan 2.711 columnas de hormigón en un suelo irregular y ondulante. Las columnas tienen también diversidad de alturas, lo que produce en el visitante un sinfín de sensaciones. No está hecho para ser contemplado sino para perderse entre esos pilares laberínticos y experimentar. Hay visitantes que experimentan soledad y miedo al vacío. Otros reconocen que el color gris frío de los bloques transmite sufrimiento. Algunos hablan de sensaciones de inquietud, sobrecogimiento y ganas de salir corriendo. Se dice también que el conjunto del monumento recuerda a las tumbas del cementerio judío en Jerusalén vistas desde el monte Getsemaní.  Paralelas a las sensaciones que el memorial crea en los visitantes están las críticas, que también son numerosas. La primera y más apoyada es la de que sólo se haya dedicado el monumento al exterminio judío, cuando el genocidio sufrido por otros colectivos como homosexuales, gitanos, discapacitados y ciudadanos de Polonia, Rumanía y la Unión Soviética fue superior. El propio Einsenman contestó a las críticas diciendo que es el visitante el que habla y decide a quién evoca este memorial. De hecho, el propio arquitecto quiso hacer de este lugar un monumento silencioso, sin nombres, sin fotos ni escritos (algo que tuvo que incluir en el Punto de Información que se creó en las salas subterráneas del monumento). La otra gran crítica que todavía subyace en torno al memorial es sobre el producto utilizado para proteger las columnas de posibles graffitis. El producto en cuestión, denominado Protectosil, habría sido proporcionado por una compañía, Degussa, que en su pasado tuvo que ver con la producción del Zyklon B, el gas usado en las cámaras de exterminio.  Con o sin polémica, el memorial es digno de ser visitado tanto de día como de noche, para los más valientes. Su céntrica ubicación no deja de ser curiosa pues está a 100 metros del lugar donde se situaba el búnker de Hitler, en el que pasó sus últimos días. Muy cerca está también la famosa puerta de Brandemburgo. Si tienes un día libre o quieres dedicar una jornada a empaparte de la historia de la ciudad acércate al Starbucks de la esquina por la mañana. Hay organizaciones que ofrecen guías en español e inglés que te ilustrarán delante de cada monumento a cambio de una justa propina.

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