encuentra tu hotel

Buscar hotel

Troovelers destacados

Sant Julia de Loria

Descripción

La población de Sant Julia de Loria se ubica en la zona de esquí Centro Andorra de Andorra.

Leer más Ocultar

En el corazón de los Pirineos, a 909 metros de altitud, se encuentra una de las localidades más importantes a nivel industrial y turístico: Sant Julià de Lòria. San Julián de Loria fue durante muchos años una de las ciudades punteras en exportación de tabaco de todo el país, y hoy, aunque el negocio se ha visto mermado por la escasez de consumo, en la ciudad nos encontramos con vestigios de la importancia que tuvo el tabaco en su desarrollo económico. La mejor muestra de ello es su famoso Museo del Tabaco, situado en la antigua fábrica de Reig. No es un simple museo de objetos, sino que de alguna manera su mayor labor está enfocada al archivo, a un gran trabajo de recopilación de datos, documentos, e informaciones acerca del tabaco y de cómo afectó al desarrollo de la ciudad en los años 30 y 40. Resulta muy llamativo ver el procedimiento de las antiguas máquinas, que aunque hoy nos pueda parecer rudimentario, fabricaban miles de cajetillas diarias. Pero resumir la historia de San Julián de Loria en base a su industria tabacalera es muy injusto. Los restos que se han encontrado en diversos yacimientos de monedas íberas y romanas nos dicen que la zona tiene muchísima historia en sus espaldas. Y como prueba de ellos nos encontramos 2 bellos ejemplos de arquitectura religiosa. El Santuario de Canólich, es una construcción a casi 1700 metros de altura, que data de la Edad Media, y que aunque ha sido reconstruido hace pocos años, aún conserva el estupendo campanario de espadaña y un retablo barroco en su interior en homenaje a Santa María. En la iglesia de Sant Julià y San Germà, ya en el centro de la ciudad se guarda la talla románica policromada del siglo XII de la Virgen e Canólich. Es una pequeña imagen de la virgen sentada en un trono sosteniendo al niño.  Esta iglesia conserva además un campanario lombardo de tres pisos, y que junto a las tallas del interior, y los retablos barrocos suponen otra de las visitas más importantes de la ciudad. De vuelta a las afueras podemos visitar otra de las pequeñas joyas que encierra San Julián, y que en esta ocasión se trata de la iglesia de San Cerni de Nagol, una de las iglesias románicas más impresionantes de los Pirineos. Con su fachada a modo de perfecto ejemplo del románico, la iglesia ha permanecido siglos sin apenas alteraciones, lo que hace de ella un vestigio muy valioso en la zona, elevada entre las montañas y perfectamente integrada con el paisaje. Si nos cansamos de tanto edificio religioso, podemos irnos con los más pequeños a Naturlandia, un inmenso parque temático sobre la naturaleza y la nieve. Una de sus atracciones más famosas es el Tobotronc, un tobogán de más de 5 kilómetros de longitud, lo que hace de él el tobogán alpino más grande del mundo. Subidos en una especie de trineo mecánico nos deslizaremos por los raíles atravesando todo el bosque y llegando a alcanzar los 80 kilómetros por hora mientras descendemos. Allí además podremos esquiar, jugar al paintball, o practicar el tiro con arco. Como veis, la visita a San Julián de Loria nos ofrece una gran variedad de visitas para todo tipo de público. Una visita muy recomendable sin necesidad de irnos muy lejos o gastarnos mucho dinero.

Lugares de interés (4)
Hoteles (15)
Gastronomía (26)
Compras (2)
¿Buscas clientes viajeros? Anúnciate aquí