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Troovelers que han estado en Vilna

Vilna

Descripción

La ciudad de Vilna se ubica en la país Lituania de Europa. Destaca por sus edificios de valor arquitectónico y monumentos, sus diversos lugares de entretenimiento, y sus museos y oferta cultural.

Los apasionados por la arquitectura y los monumentos podrán contemplar un centro de educación como Vilnius University (Vilniaus Universitetas), una parada de taxi como Santuokų rūmai, lugares de visita obligatoria para turistas como Torre de Gediminas, Rasu Cemetery (Rasu kapines) y Antakalnis Cemetery, y lugares de interés cultural como Three Saints, Puerta de la Aurora y Iglesia de Santa Ana.

Para quienes prefieren las zonas de ocio y entretenimiento tienen un aeropuerto como Vilna Aeropuerto, lugares de interés cultural como Lietuvos teatro, muzikos ir kino muziejus y Vilniaus universiteto Botanikos sodas (Vinio skyrius), un entorno paisajístico como Europos Parkas, un lugar de ocio como SALENTO Disco Pub, un lugar de actividades acuáticas como Vichy Vandens Park (Vichy Aqua Park), y un lugar de actividades artísticas como State Small Theatre of Vilnius.

Quienes adoren los museos y el mundo de la cultura podrán ver lugares de interés cultural como Money Museum of the Bank of Lithuania, Vilna Gaon Jewish State Museum y Holocaust Museum (The Green House).

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Guías de viaje de Vilna


Vilna (en lituano: Vilnius, polaco: Wilno, ruso: Вильнюс o Вильно, entre 1919 y 1939 Вильна) es la capital y ciudad más poblada de Lituania, situada en la provincia homónima. Cuenta con 554 060 habitantes (838 852 con la provincia de Vilna).


Hace ya más de veinte años, coincidiendo con el cincuenta aniversario del Pacto Molotov-Ribbentrop, que en la sobria y elegante plaza de la catedral de la capital lituana se concentraron miles de manifestantes para protestar pacíficamente contra lo que consideraban una ocupación por parte de la Unión Soviética, portando velas y cantando canciones tradicionales. La Plaza de la Catedral de Vilna tan sólo era uno de los extremos de la cadena humana de más de seiscientos kilómetros que se formó desde Lituania hasta la más septentrional de las capitales bálticas, Tallin. Los tres países bálticos tenían un solo objetivo: recuperar su independencia del gran imperio soviético, que fue a partir de este momento cuando se comenzó a desmoronar. Sería precisamente Lituania el primer país en proclamar su independencia en 1990, aunque no sería reconocida internacionalmente hasta un año después. A pesar de lo relativamente reciente de esta algo oscura parte de su historia, Vilna parece haberse recuperado a la velocidad de la luz y hoy en día poco más que algunos grises edificios soviéticos recuerdan esta época. Sus alegres habitantes, su intensa vida cultural, los animados bares y restaurantes que salpican todo el centro y esa atmósfera tan vibrante que reina en una ciudad que parece haber resurgido con más fuerza del letargo soviético, hacen de Vilna un lugar realmente cautivador. Pero Vilna no es sólo atmósfera, en ella también podemos disfrutar de cosas bien palpables, como es su espectacular arquitectura. La capital lituana cuenta con el casco antiguo barroco más grande de toda Europa, por ello y debido al excelente estado de conservación en el que se encuentra fue incluido en la lista de Patrimonio de la Humanidad de la Unesco. Las iglesias barrocas de la ciudad son uno de sus mayores atractivos, pero desde luego que no es el único: el paseo por sus tranquilas calles tanto de día como de noche, cuando la suave luz de las farolas las ilumina, es lo que probablemente más acudirá a nuestra memoria cuando rememoremos nuestra visita a la ciudad. Para comenzar con esta agradable actividad nada mejor que Piles Gatvé, una de sus calles más emblemáticas y lugar preferido por turistas y locales para pasear al atardecer a ritmo de las melodías de los músicos callejeros admirando su variada arquitectura de los más diversos estilos arquitectónicos: barroco, gótico, renacentista… Será al final de esta calle donde se encuentre la majestuosa y llena de historia plaza de la catedral, situada al pie de la colina donde se construyó el castillo de Gedeminas en el siglo XIII, hecho que marcaría la fecha de la fundación de la ciudad. Desde las ruinas del castillo, concretamente desde la torre que alberga el Museo del Castillo, se pueden obtener unas vistas magníficas de la ciudad antigua. Otro de los lugares imprescindibles en Vilna es Uzupis, el barrio de los artistas autoproclamado república independiente que cuenta con himno, presidente y una curiosa Constitución propia en la que se proclama, entre otras cosas, el derecho a ser feliz y a morir. En Uzupis encontraremos numerosas galerías de arte alternativo, tiendas de artesanía y encantadores cafés donde empaparnos de su bohemia atmósfera.

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