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Jerash

Descripción

La población de Jerash se ubica en la país Jordania de Oriente Medio - Norte de África.

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Jerash (la antigua Gerasa) es una de las ciudades romanas mejor conservadas en las provincias del Imperio, tanto por haber mantenido intacto el plano de la ciudad, como por la buena conservación de sus edificios. Está situada en un amplio valle rodeado de colinas boscosas a unos 50 Kms al norte de Ammán, en la unión de dos rutas que comunicaban Roma y el Mediterráneo, con los recursos de Arabia, India, y el Este de Asia. La zona de Jerash estuvo ya habitada en la Prehistoria, como se ha podido comprobar por restos encontrados en las excavaciones. La primera ciudad que ocupó el lugar de las actuales ruinas fue la helenística Gerasa en el S. II a.C, que adaptó el nombre semita Garshu, y de la que han quedado pocos restos. Formó parte de la asociación de diez ciudades greco-romanas conocida como Decápolis, situadas en el área de las modernas Siria, Jordania y Palestina. Después de la conquista por el General romano Pompeyo en el año 63 a.C., pasó a formar parte de la Provincia Romana de Siria. En el 106 d.C., en la época del Emperador Trajano, se integró en la Provincia Romana de Arabia. A partir de entonces surgió su gran etapa de esplendor, aunque el plano básico de la ciudad procede de la mitad del S. I d.C. La prosperidad de la época de Trajano continuó con Adriano, que pasó algún tiempo en la ciudad en los años 129/130 d.C. y en cuyo honor se construyó el Arco que lleva su nombre. Su etapa dorada siguió en la época de los Antoninos, en la segunda mitad del S. II d.C., lo que se puede comprobar por la explosión de elaboradas y caras construcciones en toda la ciudad. Muchos de sus ingresos los obtenía de los impuestos que cobraba por los productos transportados e importados a las caravanas que pasaban por ella,. Otra de las actividades importantes era la agricultura, que servía para consumo propio y para intercambio comercial. Se supone que tenía una población de unas 20.000/25.000 personas en el S. II d.C., aunque se han excavado pocos varios residenciales y, probablemente el más poblado pudiera estar bajo la moderna ciudad de Jerash. El área controlada por la ciudad podía llegar a unos 25 Kms. de norte a sur, y a unos 30 Kms. de este a oeste. A principios del S. III, el Emperador Caracalla elevó el estatus de Gerasa a colonia, con el nombre de Colonia Aurelia Antoniniana, pero esto no impidió que empezara el declive de la ciudad como el de todo el Imperio. Debido a la inestabilidad política, las actividades comerciales decayeron y la prosperidad de la ciudad empezó a decaer. Al final del S. III, el Emperador Diocleciano paró brevemente la caída reorganizando los asuntos políticos y económicos del Imperio; se vivió una etapa de cierta estabilidad y se construyeron las murallas de Gerasa. Pero a partir de entonces nunca se alcanzaría el nivel de gloria o riqueza anterior. En los S. IV y V, en la etapa bizantina, las principales construcciones fueron iglesias, que normalmente reutilizaban piedras de los antiguos monumentos romanos. Se han descubierto 15 iglesias, pero seguro que hay otras muchas por descubrir; la mayoría son de los S. V y VI, de la época de cierta prosperidad del Emperador Justiniano. El período bizantino acabó a principios del S. VII, inicialmente con una invasión persa que duró pocos años, y más tarde con las fuerzas del Islam que venían de Arabia. Se formó el Califato Omeya en Damasco y Jerash pasó a formar parte de él, al igual que las antiguas ciudades de la Decápolis. Su modo de vida fue la agricultura y el intercambio comercial con las ciudades del entorno. Y el declive total llegó a mitad del S. VIII, cuando tomó el poder la dinastía Abasida y se transfirió la sede del Califato a Bagdad, que quedaba lejos de Jerash. A eso se unieron varios terremotos a lo largo del S. VIII que destruyeron muchos edificios, que hicieron que la ciudad quedara prácticamente abandonada, salvo en períodos ocasionales. A principios del S. XIX varios europeos visitaron o exploraron las ruinas. La investigación y excavación más importante se realizó a partir de 1928 durante un período de 6 años, y posteriormente se han hecho importantes trabajos de conservación y restauración. VISITA DE LAS RUINAS Debido a la amplitud de las ruinas, vamos a destacar los lugares más importantes: El Arco de Adriano, arco triunfal situado al sur de la ciudad, unos 500 m. antes de las murallas de Jerash; probablemente fue construido a esa distancia porque se pretendía ampliar la ciudad por esa zona. Se construyó en los años 129/130 d.C. Tiene un cuerpo central de 3 arcos y 2 pabellones en los extremos, que se añadieron posteriormente. El Hipódromo, situado al norte del Arco de Adriano, está muy dañado. Tiene forma ovalada, con unas dimensiones externas de 261,42 m. de largo y unos 76 m. de ancho. Fue construido en piedra blanca y con un exterior sencillo, y tenía una capacidad para 15.000 espectadores ubicados en 16 filas de asientos. Se conserva la entrada norte, ubicada en un muro semicircular, que llevaba a una rampa, que podría ser utilizada por caballos, camellos o carros. Gerasa estaba rodeada por una gruesa muralla, cuyo trazado todavía se puede ver alrededor de casi toda la ciudad.  La zona mejor conservada está cerca de la entrada sur. Tenía una extensión de 3.456 m., y más de 100 torres cuadradas. Dentro del recinto de la muralla cruzaba el Río Chrysorhoas, que proporcionaba una forma segura de suministro de agua; hubo que adaptar las puertas para adecuarlas al cauce del río. La Puerta Sur, situada poco después del Centro de Visitantes, es por la que se entra al recinto. Tiene una estructura similar a la del Arco de Adriano. En la zona inmediatamente a la izquierda después de pasar la puerta, había en los S. II y III d.C. una zona de mercado, que más tarde fue sustituida por una zona defensiva para alojar a los soldados que protegían la entrada. Por la empinada calle Sur, se llegaba al Complejo del Santuario de Zeus, con el Templo de Zeus en la parte superior de la colina. El Templo fue construido en el 162 d.C., en el lugar de un santuario anterior del S. I d.C. Formando parte del Complejo estaba el “Temenos”, gran terraza de 100 x 50 m., rodeada por los cuatro lados por una galería abovedada. Del lado oeste salía una monumental escalera de 28,25 m. de ancho que llevaba al Templo, construido en un podium de 41,25 m. de largo y 28,25 m. de ancho; estaba rodeado en los 4 lados por columnas corintias de 14,84 m. de altura. Tenía 8 columnas al frente y en la parte de atrás y 12 en los lados. El muro frontal tiene 4,5 m. de grosor para acomodar una escalera interna para subir al tejado. El Teatro Sur es uno de los edificios más impresionantes, entre otras razones por la gran restauración que ha tenido. Se empezó a finales del S. I d.C. y se terminó al inicio del S. II d.C. Es el mayor de los dos que tenía la ciudad; el otro, en el lado norte empezó como un odeón (teatro cubierto). Tenía dos niveles de asientos separados por una terraza, con una capacidad para más de 3.000 personas. El escenario se ha reconstruido, así como el muro de detrás, con arcos y puertas. Probablemente el muro tenía un segundo piso con similares elementos arquitectónicos y decorativos. La Plaza Oval es un elemento extraño por su forma. Mide 90 m. de largo y 80 m. de ancho y está rodeada por una columnata con capiteles jónicos, apoyada en pequeños bloques y soportando un arquitrabe. El espacio central está pavimentado con pesados bloques que siguen la forma oval de la plaza. En el centro quedan los restos de lo que pudo ser un pedestal para una estatua. De la Plaza Oval hacia el norte partía el Cardo, la calle principal que estaba pavimentada y tenía columnas a los lados, prácticamente todas distintas; inicialmente eran jónicas, pero cuando se ensanchó la calle se las cambio por corintias, aunque sólo en el tramo sur hasta el Decumanus Norte. Mide más de 800 m. de largo desde la Puerta Norte a la Plaza Oval. Tenía una red de alcantarillado por debajo con entradas para el agua; y todavía se pueden ver las marcas dejadas por las ruedas de metal en el pavimento, que tenía bloques de mayor tamaño en la zona sur. El Agora estaba situada en el lado izquierdo del primer tramo del Cardo viniendo desde el sur. La entrada está marcada por cuatro grandes columnas corintias, en una de las cuales figura el nombre “ágora”. Después de atravesar las columnas se llega a un pórtico central que da a una triple entrada monumental cuya puerta mediría 4,85 m. A los lados había dos pórticos, uno de los cuales se ha excavado y tenía suelo de mosaico; en ellos había tiendas. En el cruce del Cardo y los Decamanus había dos plazas: El Tetrakionion en el sur tenía 4 columnas de granito sobre pedestales cuadrados y encima una entabladura. En el Tetrapylon norte había cuatro arcos a los lados del cruce de calles que terminaban en una estructura con cúpula; en dos de ellos había fuentes con cabeza de león. El Decumanus Sur era la calle principal de la zona sur que iba de oeste a este, con una ligera pendiente. También estaba pavimentada y tenía columnas a lo largo de su recorrido, con un arquitrabe superior que se adapta a la inclinación del terreno; probablemente tenía tiendas a ambos lados de la calle. La calle cruzaba el río por el Puente Sur, el único que queda, que debía tener una longitud de 73 m.    El Nymphaeum era una fuente pública de 22 m. de ancho, dedicada a las ninfas. Tenía una estructura central semicircular de 11 m. de diámetro bellamente esculpida, con numerosos nichos adornados con estatuas. El piso inferior estaba cubierto con mármol verde del Egeo. El Complejo del Teatro Norte está compuesto por el propio Teatro y una plaza delante del mismo. Desde el Decumanus Norte partía una escalera monumental de 14 escalones y 13 m. de ancho que daba al pórtico, detrás del escenario. El teatro fue construido en los años 164/165 d.C., probablemente como un odeón. Fue modificado varias veces y ampliado en el  S. III. Dejó de utilizarse como teatro en el S. VI. El Decumanus Norte tiene 9,2 m. de ancho, está bien pavimentado, con la superficie ligeramente combada para que se vaya mejor el agua, y con un sistema de drenaje subterráneo alimentado por huecos cada 14 m. La columnata a ambos lados de la calle es de estilo jónico. Se supone que fue construido en el S. I d.C. El Complejo del Templo de Artemisa, dedicado a la diosa patrona de la ciudad, era el monumento más importante de la antigua Jerash, lo que se refleja en su tamaño, en la complejidad arquitectónica y en su posición destacada, visible desde toda la ciudad. Desde el Puente Norte, del que no queda prácticamente nada, se llegaba tras una triple arcada a una plaza con columnas y a la plaza de los Propileos, que tenía forma trapezoidal. Ambas plazas fueron transformadas en el S. VI en iglesias. El Camino Sagrado cruzaba el Cardo y después de los Propileos del Templo de Artemisa, mediante una serie de terrazas y escaleras, se llegaba a la Terraza del Altar, situada 14 m. por encima del nivel del Cardo. Desde allí, una escalera monumental de 105 m. de ancho llevaba al “Temenos” del Templo de Artemisa, la zona que rodea el Templo.  Los lados norte y sur tenían 11 columnas y los del este y oeste 6, todas ellas de 13 m. de altura. La parte frontal del pórtico tenía tres filas de columnas de 1,5 m. de grosor y 13 m. de altura. Desde el pórtico se pasaba a la “cella” o cámara central del templo. La parte interior de la cella estaba cubierto con placas de mármol, unidas a la pared con ganchos; en las paredes se pueden ver los agujeros donde iban colocados los ganchos. En la cella había una zona donde se guardaba la imagen sagrada de la diosa Artemisa. Se cree que fue construido en el S. II d.C. En la época árabe se transformó en una fortaleza y debido a ello sufrió grandes daños en el S. XII en los enfrentamientos con los cruzados. En el lugar en que se supone estuvo el Templo de Dionisos en el S. II d.C. se construyó la Catedral en el S. IV., a la que se llega por la llamada Puerta de la Catedral, antiguo Propileo del Templo, tras subir una escalera. A la entrada está el Altar de la Virgen, que se debió construir en el S. V. La Catedral tenía 3 naves separadas por columnas corintias. Sufrió graves daños estructurales que fueron mal reconstruidos, y se disminuyó su tamaño construyendo un pórtico a la altura de la quinta columna. En el S. VI se añadió la capilla del sudoeste. Al oeste de la Catedral está el Patio de la Fuente, que estaba porticado con columnas jónicas y corintias. Las del lado oeste se quitaron en el S. VI para construir la Iglesia de S. Teodoro. En la Fuente probablemente se celebraba la fiesta anual del milagro de Caná, cuando se convirtió el agua en vino. Un poco más al oeste, las Iglesias de los Santos Cosme y Damián; S. Juan Bautista; y S. Jorge, que tienen los mejores mosaicos de Jerash. Son del S. VI y están unidas mediante un atrio. Las de los lados son de planta basílical, mientras que la de S. Juan es cuadrada y tiene un ábside semicircular. También se puede visitar el Museo que muestra objetos encontrados en la zona de Jerash desde la Prehistoria hasta el período mameluco. También tiene una amplia colección de objetos de vidrio, metal, cerámica, estatuas, altares de mármol y mosaicos. Está situado dentro del recinto de las ruinas. El horario de apertura es de 08.00 a 19.00 en verano y de 08.00 a 16.00 en invierno, tanto para las ruinas como para el museo. Cada verano se celebra entre las ruinas, a finales de Julio/primeros de Agosto, el Festival de Jerash, de dos semanas de duración, con teatro, música, exposiciones y artesanía. Las actividades se realizan de 17.00 a 23.00. A unos 20 Kms. de Jerash está la Fortaleza de Ajlun, del S. XII, cuya visita también merece la pena.   

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